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16 de diciembre de 2008

Guerras por el marfil en el Parque Nacional de Zakouma

Escrito por:  J. Michael Fay el 01 de Marzo de 2007


El elefante muerto, enorme, yacía sobre su costado; su pierna derecha torcida indicaba que había sufrido un gran dolor. El ojo que quedaba a la vista estaba cubierto con tierra, un artificio de los cazadores furtivos para ocultar de los buitres el cuerpo. De ese montículo muerto emanaba un olor a macho en celo, orina, muerte reciente. Era una imagen que había visto muchas veces en el centro de África. Las lágrimas escurrían por mis mejillas mientras mi mano acariciaba su cuerpo desde la trompa hasta la cola. Levanté su enorme oreja. De sus labios manaba sangre a borbotones, formando charcos en la tierra. La base de la trompa tenía el grosor del torso de un ser humano. Grietas profundas, como cauces de río, marcaban la planta de su pata; en ella podía ver cada paso que había dado durante sus 30 años de vida.


Los ancestros de este elefante habían sido acosados por el hombre durante siglos; los ejércitos de sultanes árabes y africanos del norte incursionaban en busca de esclavos y marfil. Este ejemplar había sobrevivido a guerras civiles y sequías, pero hoy había sido asesinado por unos cuantos kilogramos de marfil, sólo para satisfacer la vanidad humana en alguna tierra distante. Él y otros elefantes habían estado pastando tranquilamente en la arbolada pradera, cortando ramas repletas de dulce savia. Entonces, se oyó el estruendo del primer disparo. Salió corriendo, pero fue demasiado tarde. Los jinetes se le adelantaron. Una y otra vez, las balas se incrustaron en su cuerpo. Contamos ocho pequeñas perforaciones en la cabeza. Los proyectiles penetraron la gruesa piel y se alojaron en los músculos, los huesos y el cerebro, antes de que el animal se derrumbara. Oímos 48 disparos antes de hallarlo.

Souleyman Mando, el jefe de nuestro destacamento montado de guardas forestales, se quedó callado. Percibí en él una sombría necesidad de venganza. Ambos experimentábamos el mismo sentimiento.


Combatir la caza furtiva en el Parque Nacional de Zakouma es peligroso. En teoría, a los guardas se les autoriza disparar si los cazadores furtivos los atacan. En la realidad, ambos bandos tiran a matar; así que sobrevive el que tira del gatillo primero. En los últimos ocho años, seis guardas y al menos seis cazadores furtivos han perdido la vida en esos enfrentamientos.

Le pregunté a Souleyman cuántos tiros había disparado. Tres, contestó. Los otros guardas –Adoum, Yacoub, Issa, Attim, Brahim, Saleh y Abdoulaye– descargaron 21. Sin embargo, los dos cazadores, a quienes Souleyman identificó como nómadas árabes, escaparon a galope con sus rifles de asalto AK-47 y M14. Además, había otro par de jinetes a quienes Adoum les disparó antes de perderlos de vista. Sin duda, otro elefante herido andaba por ahí, huyendo aterrorizado y desesperado.




Conferencia realizada Michael Fay sobre el tema (dividida en 3 partes, en ingles):




Fuente: http://ngenespanol.com/2007/03/01/guerras-por-el-marfil/

13 de diciembre de 2008

Megatransecto: A través de África salvaje a pie.


Megatransecto es el nombre del proyecto llevado a cabo en África, en 1999 por Michael Fay, para el estudio ecológico y medioambiental de la región. La travesía duro 15 meses y recorrieron 3.200 Km. a través de la cuenca del Congo. Algunos calificaron el viaje como la travesía del Señor de los Anillos del mundo real.

 

Trayectoria de la ruta que recorrieron Fay y su equipo 

durante 455 días y 3.200 Km. totalmente a pie.


A lo largo del camino Fay y su equipo estudiaron la tierra y la vida silvestre de la cuenca del río Congo, registrando animales y plantas desconocidos hasta entonces.

 

El 20 de septiembre de 1999, Michael Fay, un camarógrafo de National Geographic y un grupo de nativos del lugar comienzan el viaje a través de selvas donde ningún humano había estado antes. Su objetivo era ser testigo de los últimos ecosistemas vírgenes en la tierra y regresar con los datos que ayuden a salvarlos de la urbanización y la explotación forestal.

 


Usando cámaras de video digitales y sistemas computacionales de peso ligero, Fay documenta su caminata a través de los diversos parajes que el camino interpone.

 

"El objetivo era ir tan lejos y profundo, y avistar la mayor cantidad de especies, como sea posible ", dijo Michael Fay a U.S. News and World Report. La revista dice que esta aventura tiene un lugar seguro en la historia de los aventureros modernos.

 

Para planear su ruta, Michael voló a través de la selva durante cientos de horas, confeccionando mapas y hablando con los conservacionistas que trabajan en la zona. Quería encontrar los lugares más remotos de la selva que puedan ser recorridos a pie.

 

Las cintas de vídeo que grabo Fay detallan los animales salvajes, los insectos, serpientes y el agotamiento físico y mental que enfrentaron durante el viaje.

 

Todo el equipo se enfermo de neumonía, el punto más bajo de la toda la experiencia. El equipo original dejo a su miembro mas enfermo en una aldea que encontraron por el camino. Debido al agotamiento físico y mental, y aun considerando la paga que se les daba (que para nativos de la zona era bastante) todos los integrantes del equipo decidieron quedarse en la aldea (exceptuando a Fay y el camarógrafo de National Geographic). Fay contrató, en esa misma aldea, un nuevo equipo para continuar el viaje.

 

A 5 días de llegar al fin del viaje, el nuevo equipo se negó a seguir avanzando debido (nuevamente) al agotamiento, después de un día de  fuertes discusiones entre los integrantes del equipo, y en vista de que Fay y el camarógrafo iban a continuar el viaje sin ellos, decidieron seguir avanzando.

 

Las crónicas de vídeo muestran a Fay cara a cara con elefantes, "Nunca hay que correr" dice Michael Fay, en una ocasión un elefante corrió hacia el equipo, todos corrieron a esconderse (incluyendo al camarógrafo de NG, que estaba grabando en ese momento) mientras que Fay se quedo totalmente quieto, cuando el elefante estuvo a unos tres metros de el, paro repentinamente, dio media vuelta y se fue.

 

En el camino, descubrió que la selva se inicia cada día con una sinfonía de cantos de aves.

 


Cuando el equipo llegó a la playa, en Gabón, después de 455 días, de haberse cruzado unas 100 veces con elefantes, haber llenado 39 cuadernos de notas a prueba de agua sobre todo con información de gorilas, chimpancés, elefantes, etc. que nunca antes habían visto un humano y destruyendo campamentos de cazadores furtivos, la primera cosa que Fay hizo fue llamar a sus padres con un teléfono satelital, mientras que los miembros nativos del equipo se bañaron por primera vez en el mar, ya que ninguno de ellos había visto alguna vez el océano.

 


Dos años después, gracias a los datos recogidos por la expedición, se compraron 4 millones de dólares en tierras destinas a la industria maderera para crear un parque nacional en el Congo. Se reunió con el Presidente Omar Bongo (que ha gobernado Gabón desde 1967, siendo el presidente que mas tiempo a estado en el poder en el Mundo) y le mostró algunas de las fotografías tomadas durante el viaje. El presidente, cedió 10.000 millas cuadradas de bosque prístino para su conservación logrando que se crearan 13 nuevos parques nacionales en Gabón.

 

El Secretario de Estado de EE.UU., Colin Powell, viajo a Gabón, donde se reunió con Fay y caminaron durante 40 minutos a lo largo del borde de la selva. Powell dijo a un reportero de The Washington Post que siempre recordará la experiencia.

 

En 2002, Colin Powell y otros miembros de la Administración Bush dieron 53 millones de dólares para ayudar a preservar la cuenca del Congo, siendo la subvención más grande jamás otorgada por el gobierno de los EE.UU.

 

En 2004, un equipo internacional llevó a cabo un "Megatransecto" por la isla de Madagascar, denominado "Hike Madagascar" (Caminata Madagascar). Los miembros se reunieron con los campesinos para ayudarles a mejorar sus técnicas agrícolas y analizar su impacto en el medio ambiente.

 

 

¿Quien es Michael Fay?


Michael Fay es un ecologista y conservacionista estadounidense, que entre muchas cosas, realizo el Megatransecto y el MegaFlyover, proyecto en el que él y el piloto Peter Ragg, viajaron durante 7 meses desde Sudáfrica a Marruecos en un pequeño avión a baja altura, tomando fotografías de alta resolución cada 20 segundos, durante 112.000 km. Ambos proyectos fueron patrocinados por la National Geographic Society.

 

Se graduó en 1978 en la Universidad de Arizona, y luego se unió al Cuerpo de Paz en Túnez y la República Centroafricana. En 1984 ingresó al Jardín Botánico de Missouri. Completó su doctorado estudiando los gorilas de tierras bajas en 1997, mientras que también observaba grandes bloques de bosque por avión y trabajo para crear y gestionar lo parques de Dzanga-Sangha y Nouabale-Ndoki en la República Centroafricana y el Congo.

 

Ha trabajado para la Wildlife Conservation Society desde 1990, y pasó dos años con la National Geographic Society en Washington, redactando los resultados del Megatransecto.

 

En el año 2001, fue seleccionado por U.S. News y World Report, como unos de los 25 héroes mas destacados de la Tierra.

 

En 2006, Fay y el fotógrafo de National Geographic Michael Nichols viajaron al Parque Nacional de Zakouma a documentar el peligro de los cazadores de marfil. Su viaje dio lugar al reportaje “Guerras de marfil en el Parque Nacional de Zakouma”.

 

Él ha testificado ante el Congreso de los Estados Unidos sobre la necesidad de preservación de la vida silvestre y su hábitat.





Pagina en National Geographic: http://www.nationalgeographic.com/congotrek/